Según el director de Voces Mineras, la ingeniería en Chile está en muy buena condición como para absorber la alta demanda que se proyecta. A su juicio, el mayor desafío es desarrollar las fases inversionales con decisiones oportunas y confiables, “que eviten los errores y los altos sobrecostos del pasado”.
Continuando con el ciclo de entrevistas breves a socios de Voces Mineras, en esta oportunidad quisimos recoger la visión de Juan Rayo, director de la asociación gremial e ingeniero civil de minas con una reconocida trayectoria en la ingeniería de consulta, sobre cuán preparada está esta industria para absorber el nuevo boom minero que se espera.
Las semanas recientes ingresaron cuatro grandes proyectos al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA): el de una nueva planta concentradora en Escondida, por US$5.150 millones; el de continuidad operacional de Minera El Abra, por US$7.500 millones; el proyecto TED (Transición Hacia Extracción Directa de Litio) de Albemarle, con una inversión de US$3.100 millones; y el proyecto de explotación Lobo-Marte de Kinross, por un monto de US$1.500 millones.
Sobre los desafíos que implica la importante cartera de inversiones prevista, responde Juan Rayo:
– La nueva ola de inversión minera que se espera, con megaproyectos que se anuncian en faenas como Escondida y El Abra, ¿cómo encuentra a la industria de la ingeniería chilena? ¿El sector está en buena forma para absorber la demanda por ingeniería que viene?
– Las empresas de ingeniería chilena, incluyendo las sedes locales de las transnacionales, están en muy buena condición para desarrollar la gran mayoría de la ingeniería proyectos que se avizoran.
Si bien estimamos que la demanda será muy alta, la reciente modernización de la ingeniería (diseños 3D, BIM y otros) permitirá absorberla sin grandes dificultades. Quedan dudas en aspectos especializados, como los diseños de minería subterránea, proyectos polimetálicos complejos y otros.
– ¿Ya han empezado a ver algún impacto en la actividad de consultoría?
– No todavía, parece que el verano 2026 y el cambio de gobierno han paralizado todas las definiciones necesarias para un avance rápido de los proyectos mayores.
– ¿Qué desafíos impone a la ingeniería la importante cartera de proyectos que se avecina?
– El mayor desafío actual de la ingeniería es poder desarrollar las fases inversionales (EP, EPC y EPCM) con decisiones oportunas y confiables, que eviten los errores y los altos sobrecostos del pasado.
– ¿Cómo se puede evitar que se produzca un deterioro en la calidad de la ingeniería por intentar responder rápido a la creciente demanda?
– Los clientes mineros están tratando de evitar dicho deterioro mediante un alto nivel de multas y sanciones. Las empresas de ingeniería están pasando de ser aliados a ser adversarios de las compañías mineras. Falta llegar a un sano equilibrio entre ambas posiciones, para un desarrollo armónico y equitativo.