Las tendencias que reveló el Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena
El total de trabajadores en el sector ha crecido hasta cerca de los 209 mil, donde tres de cada cuatro se desempeñan en empresas proveedoras y la meta de alcanzar el 24% de participación femenina está muy próxima.

La última edición del Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena, para el periodo 2025-2034, realizado por la Alianza CCM-Eleva, arrojó diversos hallazgos sobre la cantidad y el perfil de los trabajadores del sector, y cómo se proyecta la demanda en diez años más. De acuerdo con la información recogida, en la última década ha habido un crecimiento sostenido en el número de personas que trabajan en la industria minera, alcanzando las 208.882 en 2024.

Tres de cada cuatro trabajadores son de empresas proveedoras de la minería, mientras que la dotación propia constituye un 25% del total.
Más de la mitad de los puestos de trabajo del sector corresponde a los procesos de extracción y mantenimiento. En las compañías mineras predomina el grupo ocupacional de operadores/as (con un 35%), mientras que en las empresas proveedoras destaca el de mantenedores/as (41%).
En términos etarios, la edad promedio de los trabajadores en las compañías mineras es de 43,5 años, dato que se mantiene estable desde 2022, mientras que en las empresas proveedoras la edad promedio alcanza a 40,8 años, registrándose un aumento en los últimos años. En 2024 el grupo etario predominante a nivel de las mineras fue el de 35 a 44 años de edad, mientras que en proveedoras predominó una fuerza laboral relativamente más joven, entre 30 y 39 años.
El ausentismo alcanzó a un 4,8% en 2024, sin presentar diferencias significativas entre hombres y mujeres. Por su parte, la tasa de rotación laboral se ubicó en 9,9%, con una mayor incidencia en las mujeres, lo que se atribuye a una mayor existencia de contratos temporales y de menor antigüedad.
Participación femenina

El informe destaca, asimismo, el logro alcanzado por la industria en participación femenina, posicionándola internacionalmente en el primer lugar, con una representación del 23,1% en la fuerza laboral de la minería. De esta forma el sector está muy próximo a alcanzar su nuevo objetivo de 24% de participación de mujeres, fijado para el período 2025-2028.
Además, el estudio da cuenta que en 2024 un poco más del 20% de los puestos de liderazgo fue ocupado por mujeres. “En los niveles de gerencia/vicepresidencia y jefatura, la presencia femenina alcanza un 23,4% y 19,0%, respectivamente, mientras que en subgerencia/superintendencia llega a 19,9%”, revela el análisis.

Aunque sigue siendo inferior a la participación masculina, el cargo de director/a es el que concentra la mayor proporción de mujeres, con un 27,9%.
En cuanto a su nivel de educacional, el 66% de las mujeres empleadas en compañías mineras cuenta con formación universitaria, mientras el 58% de las que trabajan en empresas proveedoras posee título de educación superior.
Actualmente, tres de cada diez personas que trabajan en Centros Integrados de Operaciones (CIO) son mujeres. Y más del 88% corresponde a operadores/as y profesionales, evidenciando un perfil técnico especializado.
“El desarrollo de los Centros Integrados de Operaciones representa una oportunidad futura para aumentar la incorporación de mujeres en la industria (…). Estas plataformas pueden potenciar su protagonismo en la adopción y liderazgo de tecnologías avanzadas”, sostiene el estudio.

Empleo local
De acuerdo con el análisis, en 2024 siete de cada diez trabajadores de las compañías mineras eran de procedencia local, es decir, viven y trabajan en la misma región. El empleo local se concentra principalmente en los cargos de operadores/as en el caso de las empresas mineras, y en trabajadores de apoyo a la cadena de valor principal, en el de las empresas proveedoras.
Proyecciones
El informe también proyecta las necesidades de fuerza laboral de la minería en un lapso de 10 años, previendo que hacia 2034 la industria requerirá la incorporación de 36.895 nuevos trabajadores. Ello, impulsado en parte por el plan de inversiones de las grandes compañías mineras, superior a US$51 mil millones y, en mayor medida, por el retiro de trabajadores.
La demanda de nuevos trabajadores se concentraría en Antofagasta, la macrozona centro y Atacama, que representan más del 86% del total, en línea con la ubicación de los principales proyectos mineros en desarrollo.
Los grupos que serán más demandados corresponden a técnicos de mantenimiento, operadores/as, profesionales y supervisores/as, destacando los cargos de mantenedor/a mecánico y operador/a de equipos móviles. Asimismo, la adopción creciente de tecnologías autónomas y digitales está redefiniendo las competencias requeridas, generando nuevas oportunidades en mantenimiento avanzado, soporte digital y gestión tecnológica.

Marco del Estudio
En el estudio participaron 24 empresas, 13 de ellas mineras, que en conjunto abarcan 36 operaciones y concentran cerca del 95% de la producción nacional de cobre; además de otras 11 firmas proveedoras. Se basó en una muestra de 70.250 trabajadores, de los cuales 51.712 corresponden a dotación directa de la gran minería y 18.538 a trabajadores de empresas proveedoras.

