ICA: el cobre es crítico para el desarrollo sostenible

ICA: el cobre es crítico para el desarrollo sostenible

Foto de Minería Chilena

Gracias a sus múltiples propiedades, el metal rojo es clave en la mitigación del cambio climático provocado por el hombre, como componente esencial del tránsito hacia la energía limpia y eficiente.

“El cobre es un material crítico para la mitigación del cambio climático”. De esta forma, Steve Kukoda, vicepresidente y director ejecutivo de la International Copper Association (ICA), destaca el importante rol que juega el metal rojo en limitar los efectos del cambio climático provocados por el hombre. Un tema que habrá que poner sobre la mesa en la conferencia COP25, que se realizará a fines de año en Chile, el país mayor productor de cobre del mundo.

“No hay otro material tan importante para enfrentar el cambio climático como el cobre”, sostiene Kukoda en la presentación que adjuntamos, lamentando que los críticos de la industria reduzcan la minería a la imagen de una mina a rajo abierto o de una chimenea de una fundición.

Gracias a sus múltiples propiedades, el cobre está estrechamente vinculado con el desarrollo sostenible. “El cobre tiene una capacidad única para contribuir a soluciones que harán que el futuro sustentable sea una realidad”, plantea Kukoda.

Según el ejecutivo, existe evidencia poderosa cuando comparamos el rol del cobre con los 17 objetivos de la ONU para el desarrollo sostenible, especialmente aquellos relacionados con: energía accesible y limpia, y acción climática.

El cobre y la energía limpia

Para transitar hacia la energía limpia, existen tres pilares, indica el vicepresidente de la ICA: energía renovable, electromovilidad y eficiencia energética. Y en todos ellos el cobre es clave.

Las propiedades fundamentales del metal rojo lo hacen indispensable para el tránsito hacia la energía limpia. ¿Por qué? Porque es el mejor metal no precioso conductor de calor y electricidad. Solamente la plata lo supera, aunque sólo marginalmente y ésta no puede ser usada masivamente en aplicaciones conductivas.

Debido a la conductividad superior del cobre, los productos finales que lo contienen operan más eficientemente. A lo largo del ciclo de vida de estos productos, se consumirá menos energía y habrá menos emisiones de efecto invernadero; y los usuarios de estos productos ahorrarán dinero gracias a la reducción de costos en energía.

De hecho, la transición a la energía limpia se puede medir en volumen de cobre: de acuerdo con la ICA, la energía renovable usa entre 4 a 12 veces más cobre que la convencional basada en combustibles fósiles, y los vehículos eléctricos usan 3  a 4 veces más cobre que los autos con motor de combustión interna.

“Por supuesto que la industria del cobre emite CO2, en promedio 3,5 toneladas de CO2 para producir una tonelada de cátodos”, señala Kukoda, pero en contraste, “debido a la eficiencia inherente del cobre, las emisiones de CO2 en los productos finales que lo contienen se reducen en entre 100 y 7.500 toneladas”. Eso significa una mitigación masiva de CO2.

Mirando la COP25

Como antesala a la Conferencia COP25 que se realizará en Chile en diciembre de este año, ICA plantea la necesidad de que la industria tome acciones concretas.

Como ejemplo, Kukoda cita el caso del gobierno turco, que en la COP23 en Alemania, anunció un programa para reemplazar los motores eléctricos industriales en el país. Menos del 1% de un total de 4,3 millones de motores en Turquía cumple el nivel de eficiencia energética de la norma IE3. El objetivo para los próximos siete años es reemplazar todos estos motores por equipos que cumplan la norma.

“Una acción como ésta en Chile sería poderosa para liderar la COP25”, indica el representante de la ICA, haciendo ver que la industria y la minería consumen cerca de dos tercios de la electricidad en Chile, y que de ese volumen, la actividad cuprífera representa casi la mitad. Además, los sistemas de motores representan más del 60% de la energía consumida por la industria y la minería, y en el caso de esta última el porcentaje llegaría al 90%.

Bajo estas consideraciones, Kukoda recomienda que la industria se comprometa, y sea respaldada por el Gobierno, para materializar un cambio como el planteado en Turquía.

Abastecimiento responsable y The Copper Mark

Otro aspecto relevante que subraya el director ejecutivo de la ICA es la atención que existe sobre el abastecimiento responsable. “La presión proviene desde muchas direcciones, entre ellas de los fabricantes de equipos originales (OEMs)”, afirma, citando como ejemplo el anuncio de Apple en orden a que dejará de usar materiales extraídos para emplear materiales 100% reciclados en su iPhone.

En este contexto, en mayo de 2019 la ICA anunció el lanzamiento de The Copper MarkTM, un nuevo sistema de aseguramiento para la producción responsable de cobre, basada en 31 criterios, inspirados en los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU.

The Copper Mark fue creado en colaboración con la Bolsa de Metales de Londres (LME). Las compañías que califiquen para esta certificación también calificarán para los requisitos de abastecimiento responsable de la LME.

“El foco inicial de The Copper Mark son las instalaciones mineras aguas arriba. Futuras versiones se focalizarán aguas abajo y también tendrán en cuenta el uso de cobre reciclado”, explica Kukoda.

Mayor información en www.sustainablecopper.org

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